20/09/2015 Comentarios (2) pruebas, video

Crítica de la película Everest

He ido a ver la película Everest. A pesar de mis reticencias, acudí al cine a ver el Everest en pantalla grande. Reconozco que no me gustan las películas de desgracias montañeras, entiendo que la épica de la superación es tentadora para los guionistas, pero me gustan las películas en las que la montaña sea la protagonista y no los accidentes.

Por otro lado tenía miedo de que la película fuese una fantasmada al estilo de Límite Vertical, pero a pesar de todo ello, pagué mi entrada y fui al cine con la curiosidad de ver Dolomitas disfrazados de Himalaya.

Y he de reconocer que me sorprendió, porque se deja ver sin que nada chirríe. Porque aunque todos sabemos como acaba, mantiene cierta tensión en la trama, a veces parece un documental sobre la tragedia del Everest de 1996 y otra una película sin héroes al estilo de Hollywood.

Aunque a veces se les va la mano con el material de alpinismo actual, hay piolets que no parecen de hace casi 20 años, aunque hay paredes de hielo que parecen de porexpan o algunas actitudes no muy coherentes en los personajes, es una película que vale la pena ir a ver y si al final te preguntas cómo hubieras reaccionado o piensen si la cadena de decisiones fue buena, habrá valido la pena.

2 Responses to Crítica de la película Everest

  1. bretema dice:

    Estoy contigo. También tenía miedo que fuera una llorada continua, ¡pero no!, me sorprendió gratamente. Yo soy menos observadora con lo del cartón piedra :D. la fotografía muy chula.

  2. vigoboy dice:

    buen plantel de actores, lástima que sea una cáscara vacía de lo que pudo ser un argumento con mayor perfil psicológico de los intérpretes y con una moraleja que brilla por su ausencia, únicamente esboza un pequeño atisbo de simbolismo en el diálogo mantenido entre los integrantes del equipo durante el día anterior a la marcha, – ¿tú por qué escalas? No, quiero decir, la razón verdadera por la que escalas, y ahí queda todo y nada, una argumentación bastante vacía que el director no sabe completar con la narrativa visual, si ya el diálogo es escaso y pobre en la cinta, las imágenes de apoyo lo son de igual modo. Los secundarios tienen mucho que decir y no dicen nada, los invitados nativos del himalaya son convidados de piedra en la historia, dejando paso a unos protagonistas tán gélidos como la montaña, faltos de ingenio y que simplemente acuden mansamente a su desenlace en los 8.000 metros. Típico celuloide del género melodrama de sobremesa de telecinco, que miras zapeando con el café en la mano. buena engañifa, chicos de la universal pikchars.

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